Hoy , 12 de junio, día Mundial contra el trabajo infantil, hemos decidido unir nuestra pequeño granito de arena a los miles de homenajes y reivindicaciones que se realizan en todo el mundo. A nuestro alrededor la vida fluye con normalidad en una sociedad de niños felices, hijos únicos deseados e hiperprotegidos en muchos casos. Sin embargo, la otra cara de la moneda nos la muestran los últimos datos de la OIT. Esta estima que unos 165 millones de niños, de 5 a 14 años de edad, son víctimas del trabajo infantil. Muchos de ellos trabajan durante largas horas y en condiciones peligrosas.

Hoy más que nunca, los niños necesitan de una educación y formación de calidad si desean adquirir las calificaciones necesarias para tener éxito en el mercado laboral. ©MisKitiara
Sin embargo, en muchos países, las escuelas a las cuales tienen acceso las familias pobres no disponen de los recursos suficientes y no están adaptadas a sus necesidades. Instalaciones limitadas, clases sobrepobladas y carencia de profesores correctamente formados, son algunos de los elementos que contribuyen a un nivel de educación bastante abajo. A través de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), las Naciones Unidas y la comunidad internacional se fijaron metas para garantizar que todos los niños finalicen el ciclo completo de educación primaria, y para alcanzar la igualdad de género en la educación para 2015.
Ojalá el próximo año los datos hayan cambiado y en un futuro cercano, no necesitemos recordar esta situación por que ya no exista.